El potencial de aprovechamiento de residuos vegetales


Los profesionales del mundo de la jardinería son conscientes de que en los trabajos de jardinería y horticultura es frecuente que se generen residuos vegetales.

Pero ¿Qué son exactamente los residuos vegetales? se trata de la fracción de un cultivo (ornamental o no) que no se emplea como producto final. En el caso de la agricultura, son aquellas partes de los cultivos que no forman parte de la cosecha, y en el caso de cultivos ornamentales, aquellas partes de la planta que no se comercializarán posteriormente.

En el medio natural, los residuos vegetales caen al suelo y, mediante un ciclo que se cierra de forma natural, se descomponen, se humidifican y mineralizan formando un humus que ayuda a la fertilización natural del suelo. Pero, ¿qué ocurre cuando estos residuos se generan en viveros o en campos agrícolas u hortícolas?

Para minimizar la pérdida de fertilidad del suelo, los residuos de biomasa vegetal deben de regresar directa o indirectamente, en la medida de lo posible, al suelo, tratándolos de forma adecuada para que se integren correctamente con el mismo, generalmente mediante la técnica del compostaje, un proceso de humidificación y mineralización de los residuos orgánicos en el que participan microorganismos.

Hay ciertos residuos, como los forrajeros, que se emplean para alimentar al ganado, y otros hortícolas comestibles en muchas ocasiones se incorporan al suelo para que se descompongan antes de iniciar el siguiente cultivo.

Sin embargo, en las fincas intensivas en las que no existe suficiente tiempo para descomponer la materia entre cultivo y cultivo, es habitual incorporarlos al suelo de otras instalaciones no tan intensivas, o trasladarlos a plantas de compostaje para la posterior fabricación de compost, que podrá emplearse posteriormente como abono orgánico o como sustrato.

Si los residuos son grandes, por ejemplo, ramas o troncos de árboles frutales, estos residuos pueden emplearse como combustible, e incluso como brasas para las barbacoas.

La biomasa, por ejemplo, es un tipo de combustible que procede de residuos forestales tales como cortezas, leña, restos de poda, etc. puede emplearse para calentar hogares a través de las conocidas como estufas de biomasa. Para ello pueden utilizarse diversos residuos, tales como pellets, huesos de aceituna, cáscaras de frutos secos, leña, etc.

Desde La Comunidad Verde apoyamos este tipo de reciclaje que fomenta la fertilización de los suelos y el aprovechamiento de los residuos vegetales y la utilización de energías más limpias.

Etiquetas: , , , , , ,

Comentarios

Deja un comentario